Querido isdinlover, es ese momento del año que invita a pausar, mirar atrás y preguntarnos qué queremos mejorar de verdad. Doce meses de aprendizajes, rutinas que funcionaron (y otras que no tanto), y la sensación compartida de querer empezar de nuevo, con más calma y mejores hábitos.
Porque seamos sinceros: aunque no siempre cumplamos todos los propósitos de Año Nuevo, hay algo profundamente motivador en escribirlos, visualizarlos y sentir que tenemos una nueva oportunidad para cuidarnos mejor.
Este año queremos acompañarte en ese proceso. Por eso, te compartimos 4 propósitos esenciales que van más allá de lo superficial. Pequeños cambios conscientes que no solo impactan en tu salud y bienestar, sino que también se reflejan en tu piel: más luminosa, equilibrada y saludable.
Un nuevo año, una nueva forma de cuidarte. Empezamos.
Índice de contenidos
Un año de avances que nos acercan más a ti
Este año ha sido un viaje compartido. Un año de aventuras, nuevas oportunidades y momentos que se han quedado grabados en la memoria. Como en todo camino, hubo altos y bajos, pero cada experiencia dejó un aprendizaje que nos impulsa a seguir evolucionando.
Para nosotros, avanzar significa escucharte y estar cada vez más cerca. Por eso, este año presentamos nuestra app, creada para acompañarte en tu rutina diaria y ayudarte a cuidar tu piel de forma más personalizada. También celebramos lanzamientos que amaste, como Coverage, que se consolidó como un aliado imprescindible en el cuidado diario de la piel.

Pero no avanzamos solos. Este año también celebramos haber compartido contigo proyectos con impacto real, como el apoyo a África Directo en Mozambique y las iniciativas solidarias como Juntas. Y, sobre todo, celebramos las 365 nuevas oportunidades que comienzan ahora, con el compromiso continuo de cuidarnos y amarnos en todas las formas posibles.
Así es como puedes empezar a aprovecharlas:
10 minutos al día para ti

Nuestro día a día —el ritmo, las exigencias, las pantallas— nos pide mucho más de lo que creemos. Por eso, encontrar un momento para ti no es un lujo, es una necesidad. Puede ser por la mañana, antes de dormir o durante una pausa en el trabajo. Y si sientes que no tienes tiempo, la pregunta es otra: ¿cómo lo encuentras?
Empieza por algo sencillo: regálate 10 minutos al día. Róbaselos al móvil y devuélvetelos a ti. Pasamos gran parte del día mirando una pantalla sin darnos cuenta de que ese tiempo podría convertirse en un pequeño ritual de bienestar.
Dedícalos a lo que más te apetezca en ese momento: pintarte las uñas, aplicar tus sérums y cremas con calma, leer unas páginas de un libro o simplemente respirar sin prisas. Ese gesto, repetido día tras día, también es una forma de cuidarte.
Cuando esos 10 minutos se conviertan en un hábito y empieces a notar sus beneficios, deja que el tiempo crezca contigo: 20 minutos, 30… lo que tu cuerpo y tu mente necesiten.
Los beneficios para tu piel
Al reducir el estrés, mejoras visiblemente su aspecto, porque la piel es un reflejo de cómo te sientes por dentro. Cuando te relajas, aumentan hormonas como la oxitocina y disminuyen los niveles de cortisol. En otras palabras: este equilibrio hormonal favorece una piel más luminosa, saludable y equilibrada. Y ese brillo no se finge, se siente.
Más alimentos saludables

Cuidar lo que comes es uno de esos propósitos que siempre vuelve en Año Nuevo. Y no es casualidad: una alimentación equilibrada es clave para sentirte bien por dentro… y para que tu piel lo refleje por fuera.
Nuestra recomendación es clara: no te agobies. Mejorar tu alimentación no significa cambiarlo todo de un día para otro, sino adoptar hábitos saludables que puedan mantenerse en el tiempo. Avanzar despacio, con intención, suele ser la mejor estrategia.
Un buen punto de partida es preguntarte qué alimentos saludables puedes empezar a incorporar en tu día a día. Una idea sencilla y realista: añade cada mes un alimento saludable nuevo.
Los beneficios para tu piel
La alimentación tiene un impacto directo en el aspecto de la piel. De hecho, ¿sabías que la aparición de arrugas puede estar relacionada con lo que comes? Una dieta equilibrada, rica en alimentos antioxidantes —como vitaminas A, B, C y minerales— ayuda a combatir el estrés oxidativo y a retrasar los signos visibles del envejecimiento cutáneo.
Incorporar alimentos con alto contenido en agua, como frutas y verduras, contribuye a una mejor hidratación desde el interior, lo que se traduce en una piel más suave, flexible y de aspecto saludable. También puedes apostar por alimentos ricos en colágeno y elastina, que ayudan a mantener la elasticidad natural de la piel.
Un año lleno de deporte

Hacer más deporte es uno de esos propósitos que siempre vuelve en Año Nuevo, casi como el roscón o las uvas. Mover el cuerpo mejora el bienestar, levanta el ánimo y, sí, también se nota en la piel. Por eso, convertir la actividad física en un hábito sigue siendo una de las mejores formas de empezar el año con buen pie.
Fijar un día a la semana para empezar a hacer deporte puede ayudarte mucho. Puedes proponerte ir a caminar o correr los domingos por la mañana, acudir a una clase de spinning el viernes después del trabajo… ¡Organízate según te apetezca y te vaya mejor!
También puedes hacer deporte sin pisar la calle, los tutoriales y las clases online ayudan mucho, como nuestra experiencia exclusiva con María Aurell. ¿Quieres hacer yoga desde el salón de tu casa? Con LOVE ISDIN te lo ponemos fácil.
Los beneficios para tu piel
La actividad física mejora la circulación sanguínea y, con ella, el transporte de oxígeno y nutrientes a las células de la piel. El resultado: un aspecto más luminoso y saludable.
Además, hacer deporte de forma regular contribuye a mejorar la calidad del sueño y a reducir los niveles de estrés. Y como ya sabes, descansar mejor y vivir con menos tensión se refleja directamente en el estado de tu piel.
Protección solar cada día

Es un hábito sencillo, pero a veces necesitamos ese pequeño empujón para ser constantes. Aplicarte protección solar cada día lleva apenas unos segundos y, sin embargo, puede marcar una gran diferencia a largo plazo. No solo en cómo se ve tu piel hoy, sino en cómo estará mañana.
La exposición solar se va acumulando poco a poco, casi sin darnos cuenta. Día tras día puede acelerar el envejecimiento de la piel y, en algunos casos, provocar daños más serios. Por eso, convertir la protección solar en un gesto automático es una forma sencilla y real de cuidarte a largo plazo.
Este año, hazlo por tu piel de hoy y por la de mañana. Porque la protección solar no es solo para el verano, es un hábito que te acompaña toda la vida.
Vas a cumplir todo lo que te propongas

Hay algo especial en este momento. Un punto y aparte. Un nuevo comienzo que no pide prisa, solo ganas. No hace falta hacerlo todo ni hacerlo ya. Basta con empezar por cuidarte un poco más y escucharte un poco mejor.
El nuevo año llega con días en blanco, rutinas por descubrir y pequeños hábitos que, sin darte cuenta, lo cambian todo. Cada gesto cuenta. Cada decisión suma. Y cada vez que eliges cuidarte, estás avanzando.
Este es el año de confiar en ti, de celebrar los pequeños logros y de disfrutar del proceso. De entender que cuidar tu piel también es cuidar tu bienestar, tu salud y tu forma de estar en el mundo.
Respira hondo, sonríe y da el primer paso.
Hola, 2026. Estamos listos.
Artículo escrito y revisado por:
Belinda es periodista y copywriter creativa. Tras años de experiencia, decidió fusionar sus habilidades de escritura con su amor por el skincare, convirtiéndose en una especialista en la materia. ¿Su imprescindible? Un buen bálsamo de labios.

