Una piel sana, luminosa y con textura uniforme tiene un secreto que quizá no imaginas: la caña de azúcar. De esta planta no solo obtenemos energía y dulzura, también uno de los activos más valorados por dermatólogos y expertos en cuidado facial: el ácido glicólico.
Cuidado facial
Como dijo Judit Mascó: “A mí las arrugas no me molestan. Si la piel está cuidada, las arrugas son un signo con el que celebrar los años vividos”. Y quizá ahí esté la clave: en dejar de mirar cada línea como algo que esconder y empezar a verla como una parte más de nuestra historia.
Este verano, el skincare se vuelve más sensorial, más fácil y mucho más deseable: texturas que se funden, fórmulas que refrescan y productos que dejan la piel luminosa sin sensación pesada.
Hoy hablamos con Chiyoung Kang Park, especialista en comunicación científica, para descubrir qué son las arrugas, cuáles son los tipos más comunes y qué ingredientes pueden ayudarnos a cuidar cada zona de la piel de forma más específica.
Hay ingredientes que simplemente hacen que la piel funcione mejor. Las ceramidas pertenecen a ese grupo: no siempre son las más virales, pero sí son esenciales para mantener una barrera cutánea fuerte, cómoda y resistente.
No hablamos de un brillo cualquiera, sino de ese glow saludable que parece venir de dentro: piel descansada, jugosa, uniforme y preparada para acompañarte en todos los planes de la temporada.
Durante esta etapa tan importante de tu vida, donde empiezas a hacer planes y convertirte en adulto, las hormonas de tu cuerpo cambian para acompañarte en el proceso.
Entre sus principales consecuencias se encuentran las arrugas, las manchas en la piel y la pérdida de luminosidad, compañeros que quizás ya conozcas o quieras prevenir.
La vemos en todas partes, asociada a una piel luminosa, a ese efecto glow que parece casi inmediato, incluso cuando hay sol. Pero entre lo que se dice y lo que realmente hace, hay matices que cambian por completo la forma de entenderla.
Te enseñamos la rutina ideal de primavera: la que sigue el ritmo de estos días y hace que la piel se sienta bien en medio de todo.
Sabes que es un potente antioxidante, que está presente en frutas como la naranja, el pomelo o el kiwi… pero hay algo en esta época del año que hace que cobre un sentido diferente.
La vitamina C siempre ha estado ahí. En el desayuno, en los resfriados, en esos días en los que necesitábamos un pequeño impulso de energía. Pero ahora, más allá del zumo de naranja y los recuerdos, se ha ganado un lugar fijo en nuestros neceseres.












