El verano ya está aquí y, con él, llegan los planes al aire libre, los atardeceres infinitos y esas ganas de disfrutar del sol con calma. Pero si estás embarazada, es normal que te preguntes: “¿Puedo tomar el sol embarazada?” Tranquila: tomar el sol durante el embarazo es posible, siempre que lo hagas con protección, sentido común y algunos cuidados extra para tu piel.
Porque vivir una de las etapas más bonitas de tu vida no significa renunciar al verano, sino aprender a disfrutarlo de otra manera: más consciente, más mimada y, por qué no, igual de especial. En este artículo te contamos cómo cuidar tu piel, protegerte del calor y disfrutar del embarazo y el sol sin dramas, sin mitos y sin esconderte bajo la sombrilla como si fueras un vampiro de vacaciones.
Índice de contenidos
¿Pueden tomar el sol las mujeres embarazadas?
Es la pregunta por excelencia y entendemos que muchas mamás se la hagan. El embarazo puede ser una montaña rusa de emociones, y es natural que te preguntes si puedes seguir disfrutando de tus actividades veraniegas favoritas sin poner en riesgo tu salud o la de tu bebé. La respuesta es simple: tomar el sol embarazada es posible si se siguen ciertas precauciones y se usa la protección adecuada.
Los beneficios del sol en tu piel durante el embarazo

Durante el embarazo, cada piel vive el sol a su manera. Las pieles claras suelen necesitar una protección más alta frente a quemaduras; las pieles medias pueden broncearse con más facilidad, pero también mancharse; y las pieles más oscuras, aunque tengan más melanina, tampoco están libres de los efectos del sol ni de la aparición de manchas durante el embarazo. En otras palabras: sea cual sea tu tipo de piel, el sol puede disfrutarse, pero siempre con protección.
Con una buena rutina de protección solar y evitando las horas de más calor, puedes disfrutar de todos los beneficios:
- Ayuda a la producción de vitamina D: una exposición solar moderada puede contribuir a la síntesis de vitamina D, importante para la absorción del calcio y el bienestar de la madre durante el embarazo.
- Puede mejorar el estado de ánimo: la luz natural, los paseos al aire libre y esos planes tranquilos de verano pueden ayudarte a desconectar, reducir el estrés y disfrutar más del momento. Brisa marina, sombra fresquita, un libro y tú viviendo tu embarazo en modo verano: planazo.
- Favorece el descanso y el bienestar: pasar tiempo al aire libre, rodeada de familia o amigos, puede ayudarte a sentirte más relajada, acompañada y conectada con esta etapa tan especial.
Cómo tomar el sol embarazada
Escoge el momento
Cuando hablamos de tomar el sol embarazada, el “cuándo” importa casi tanto como el “cómo”. No es lo mismo exponerse al sol a mediodía que disfrutar de la luz suave de primera hora o de ese momento dorado antes del atardecer.

La franja central del día suele ser la más intensa, especialmente entre las 10:00 y las 16:00, cuando los rayos UVA y UVB tienen más fuerza. Por eso, lo ideal es reservar tus planes al sol para momentos más amables: un paseo matutino por la orilla, un desayuno en una terraza con sombra o una merienda frente al mar.
Mismo verano, menos calor y mucha más paz.
Durante el embarazo, tu cuerpo puede ser más sensible al calor. Busca sombra, hidrátate con frecuencia y evita exposiciones largas para reducir el riesgo de golpes de calor.
Elige un buen fotoprotector
Todo lo que tienes que saber para elegir el fotoprotector correcto está en la etiqueta del envase, ya que una de las cuestiones que más te pueden preocupar mientras estás embarazada son los ingredientes de su fórmula. Evita los protectores solares con altas concentraciones de ingredientes como la vitamina A y sus derivados, y el ácido salicílico. En su lugar, opta por aliados seguros como el ácido hialurónico, un ingrediente natural que hidrata la piel.

Además, el factor de protección también es importante, nuestra recomendación es que sea mínimo de 30 o 50. ¡No escatimes en cantidad ni en frecuencia! Cada 2 horas tocará volver a echarlo, y no te olvides de las zonas fácilmente olvidables como el cuello, los antebrazos o las manos.
Durante el embarazo, pueden aparecer manchas oscuras en la piel debido a los cambios hormonales, el fotoprotector será tu aliado para ayudar a prevenir el melasma gestacional.
¿Y las estrías?
Las estrías también merecen su propio momento en la rutina de cuidado de la piel en el embarazo. Al igual que ocurre con otras marcas o cicatrices recientes, una exposición solar inadecuada puede hacer que se noten más, sobre todo cuando todavía tienen un tono rosado, rojizo o violáceo.

Por eso, si vas a tomar el sol, aplica protección solar también en las zonas donde tengas estrías o donde la piel esté más tirante, como abdomen, pecho, caderas o muslos. Y acompaña la fotoprotección con hidratación diaria: una piel nutrida y flexible siempre estará más preparada para los cambios de esta etapa.
Si quieres minimizar y prevenir las estrías durante el embarazo, hemos preparado una guía básica que te servirá de ayuda.
La postura importa
Cuando hablamos de tomar el sol embarazada, no solo importa la protección solar: también importa cómo te colocas. A medida que avanza el embarazo, tu cuerpo necesita más comodidad y algunas posiciones pueden resultar menos recomendables si las mantienes durante mucho tiempo, especialmente estar completamente boca arriba o boca abajo.

Si quieres tumbarte, mejor hazlo de lado, con apoyo en la espalda y una almohada entre las rodillas para aliviar la presión. Y si eres más de plan relax total, una silla reclinable o una tumbona ajustable será tu mejor fichaje de verano: te permite mantener una posición ligeramente incorporada, estar cómoda y disfrutar del sol sin forzar el cuerpo.
La opción más sencilla —y casi siempre la más apetecible— es disfrutar del sol en movimiento: un paseo suave por la orilla, los pies en el agua y esa sensación de ligereza que tanto se agradece cuando el cuerpo va cambiando.
¿Bikini o bañador?
La eterna pregunta del verano… y la mejor noticia es que aquí no hay una única respuesta correcta. Bikini o bañador durante el embarazo: elige lo que te haga sentir más cómoda, segura y tú. Porque tu cuerpo está cambiando, sí, pero tu estilo no tiene por qué quedarse en casa.

El bikini premamá puede ser una opción muy práctica si buscas prendas que se adapten mejor a la tripita a medida que crece, especialmente los diseños ajustables o con braguitas de atar. El bañador premamá, en cambio, ofrece más cobertura en la zona abdominal, mayor sensación de sujeción y una protección extra frente al sol en la piel de la tripa.
¿La clave? Que puedas moverte, sentarte, pasear, bañarte y disfrutar sin estar recolocándote cada dos minutos. Añade siempre protector solar en el embarazo en las zonas expuestas —también si llevas bikini— y recuerda: el mejor look de playa es ese en el que te sientes cómoda viviendo esta etapa tan bonita a tu manera.
Futura mamá, es hora de disfrutar

No hay dos veranos iguales, pero este será inolvidable. Es el momento perfecto para admirar la increíble capacidad natural de la piel de adaptarse a cientos de cambios. Queremos que vivas esta experiencia al máximo. Por eso, te ofrecemos algunos tips adicionales:
- Utiliza medidas de prevención solar adicionales como las gafas de sol y los sombreros.
- Mantén tu cuerpo hidratado y bebe suficiente agua cuándo estés al aire libre.
- Disfruta de una dieta llena de color: aprovecha todas las frutas y verduras de la temporada.
- Evita las camas de bronceado.
Y por último, pero no menos importante: cuida tu piel al llegar a casa. Después de un intenso día de verano, no hay nada mejor como darse un baño relajante y mimar tu piel con ricas cremas hidratantes. ¡Hemos creado la rutina de cuidado de la piel durante el embarazo perfecta para ello!
Ahora que ya conoces todo lo que tienes que saber sobre fotoprotección durante esta etapa, solo te queda una cosa: ¡disfrutar del sol tanto como de tu embarazo!
Artículo escrito y revisado por:
Belinda es periodista y copywriter creativa. Tras años de experiencia, decidió fusionar sus habilidades de escritura con su amor por el skincare, convirtiéndose en una especialista en la materia. ¿Su imprescindible? Un buen bálsamo de labios.

