Este verano, el skincare se vuelve más sensorial, más fácil y mucho más deseable: texturas que se funden, fórmulas que refrescan y productos que dejan la piel luminosa sin sensación pesada.
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Cuando hablamos de granos en la espalda, hay una pregunta clave: ¿qué puede estar provocando ese exceso de sebo o empeorando el acné corporal? Aunque cada piel es un mundo, hay algunas causas que se repiten bastante
El próximo 12 de agosto de 2026, mira al cielo —pero hazlo bien—. Ese día, España vivirá uno de los fenómenos astronómicos más especiales de las últimas décadas: un eclipse solar total visible desde gran parte del país.
No hablamos de un brillo cualquiera, sino de ese glow saludable que parece venir de dentro: piel descansada, jugosa, uniforme y preparada para acompañarte en todos los planes de la temporada.
Porque una escapada es, muchas veces, el momento perfecto para probar algo nuevo sin presión. Para salir de la rutina habitual y observar. Para descubrir productos en formatos más pequeños, más prácticos, que te permiten experimentar sin comprometerte. Pero, sobre todo, para entender mejor qué le funciona a tu piel cuando todo a su alrededor es distinto.
Las estaciones transforman silenciosamente el paisaje… y también la forma en que nuestra piel se comporta.
Hablamos con Eduardo Senante, farmacéutico de profesión y experto en cuidado de la piel por vocación, que nos da todas las claves para entender cómo almacenar correctamente el protector solar y saber si aún es seguro usarlo.
Desde su lanzamiento en 2015, revolucionó el mundo de la fotoprotección con una textura única, ultraligera, que no pica en los ojos y que se funde con la piel como el agua.
Días largos en la playa, caminatas al amanecer, chapuzones para refrescarse… El verano está lleno de momentos soleados que disfrutamos al máximo —pero tu melena, probablemente, no opina lo mismo.
Empiezan las ansiadas vacaciones: días interminables en la costa, escapadas exóticas, rutas por megaciudades o aventuras entre montañas. Cada plan tiene su encanto… y su propio nivel de exposición al sol.
No hay verano sin una buena lectura que te acompañe entre chapuzones, siestas lentas y cafés con hielo. Esos libros que te atrapan desde la primera página, y que sin darte cuenta se convierten en parte del paisaje: en la toalla, en la mesa del jardín, en la maleta.
Con la llegada del buen tiempo, todo nos recuerda al verano. La ropa más ligera, los planes al aire libre… y sí, también esa luz especial que queremos ver reflejada en la piel.












