¿Alguna vez has sentido que tu aliento no estaba tan fresco como te gustaría? O quizá conoces a alguien a quien le ocurre. El mal aliento, también conocido como halitosis, es mucho más común de lo que parece, aunque pocas veces se habla de él con naturalidad.
La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, el mal aliento puede prevenirse con pequeños hábitos diarios y una higiene oral bien enfocada. Como explica Sergi Feliu, Global Brand Manager Oral Care, “el aliento fresco empieza mucho antes de notar el mal olor: empieza en una rutina constante, eficaz y adaptada a las necesidades de cada boca”.
Hoy hablamos con ella y te contamos cómo eliminar el mal aliento y mantener una sensación de frescor durante todo el día con 4 consejos sencillos, expertos y fáciles de incorporar a tu día a día.
Índice de contenidos
- 1 ¿Qué es la halitosis?
- 2 ¿Por qué tengo mal aliento si me lavo los dientes?
- 3 Consejos para conseguir un aliento fresco
¿Qué es la halitosis?
La halitosis, más conocida como mal aliento, es la presencia de un olor desagradable en el aliento. Aunque puede parecer un problema puntual, en muchos casos está relacionado con el equilibrio de la boca, la acumulación de bacterias y la producción de compuestos volátiles sulfurados, unas sustancias responsables del olor característico del mal aliento.
Según un informe publicado por la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración, alrededor del 30% de la población adulta padece halitosis*. Un dato que confirma algo importante: el mal aliento es mucho más común de lo que creemos, aunque todavía sigue siendo un tema del que cuesta hablar.
“La halitosis no debería vivirse como un tabú, sino como una señal de que nuestra rutina de higiene oral puede necesitar un extra de atención”, explica Sergi.
¿Por qué tengo mal aliento si me lavo los dientes?

Una de las preguntas más frecuentes es: ¿por qué tengo mal aliento si me lavo los dientes todos los días? La respuesta está en que el cepillado, aunque es imprescindible, no siempre es suficiente si no va acompañado de una rutina de higiene oral completa.
Uno de los factores más habituales detrás del mal aliento es la sequedad bucal. La saliva cumple una función clave: ayuda a neutralizar la acidez, protege dientes y encías y contribuye a controlar la proliferación de bacterias en la boca. Cuando hay menos saliva, la boca se seca y aumenta la probabilidad de que aparezca mal olor.
Además, la halitosis puede tener diferentes orígenes. En la mayoría de los casos, el mal aliento se produce dentro de la cavidad oral, especialmente por la acumulación de placa bacteriana en la lengua, entre los dientes o en la línea de las encías.
Causas originadas dentro de la cavidad oral:
Entre las causas más frecuentes de halitosis de origen oral se encuentran:
- La acumulación de placa bacteriana en la lengua.
- Una higiene interdental insuficiente.
- Problemas de encías o enfermedades periodontales.
- Caries dentales y pulpitis.
- Restos de comida que favorecen la proliferación bacteriana.
Causas originadas fuera de la cavidad oral:
Aunque es menos frecuente, el mal aliento también puede estar relacionado con factores externos a la cavidad oral, como:
- Problemas respiratorios, como sinusitis o pólipos nasales.
- Alteraciones gastrointestinales, como reflujo.
- Tabaquismo.
- Consumo de ciertos alimentos, como ajo, cebolla o café.
- Algunos medicamentos que favorecen la sequedad bucal.
Como resume Sergio, “un aliento fresco no depende solo de lavarse los dientes: depende de cuidar todo el ecosistema oral, desde la lengua hasta los espacios interdentales”.
Consejos para conseguir un aliento fresco
La mayoría de las veces, la halitosis puede mejorar con una rutina de higiene bucodental completa, constante y bien adaptada. Porque como nos acaba de contar nuestra experta, conseguir un aliento fresco no depende solo de cepillarse los dientes.
A continuación, te contamos 4 consejos para eliminar el mal aliento y mantener un aliento fresco durante todo el día.
1. Cepíllate correctamente los dientes y no te olvides de limpiar la lengua

Para eliminar el mal aliento, el primer paso es mantener una buena higiene bucodental. Lo ideal es cepillarse los dientes después de cada comida, dedicando el tiempo suficiente y prestando atención a todas las zonas de la boca: dientes, encías y línea gingival.
Pero hay un gesto que muchas veces se pasa por alto: limpiar la lengua. En su superficie pueden acumularse bacterias, restos de alimentos y compuestos responsables del mal olor. Por eso, cepillarla suavemente con el cepillo de dientes o utilizar un raspador lingual puede marcar una gran diferencia.
“Muchas personas se centran solo en los dientes, pero la lengua es una de las zonas clave cuando hablamos de halitosis”, recuerda Sergi. “Incluir su limpieza en la rutina diaria ayuda a conseguir una sensación de boca más limpia y un aliento más fresco”.
Es muy importante visitar regularmente al dentista, seguir sus recomendaciones y realizar una limpieza profesional al menos una vez al año, o con la frecuencia que indique el especialista.
2. Usa hilo dental a diario
El cepillo no siempre consigue llegar a los espacios entre los dientes, donde pueden quedarse restos de comida y acumularse placa bacteriana. Utilizar hilo dental, cepillos interproximales o irrigador bucal, según las necesidades de cada boca, ayuda a completar la limpieza diaria y a reducir las bacterias que pueden causar mal olor.
Es un gesto pequeño, pero clave para mantener una boca limpia, sana y con sensación de frescor.
3. Bebe más agua y evita hábitos que favorecen la sequedad bucal

Beber agua a lo largo del día no solo hidrata: también ayuda a renovar el ambiente oral, favorece la producción de saliva y contribuye a que la boca se mantenga más limpia entre cepillados. En cambio, bebidas como el café o el vino pueden dejar residuos, modificar temporalmente el pH de la boca y favorecer una sensación menos fresca. Además, pueden contribuir a la aparición de manchas en los dientes. El alcohol y el tabaco, por su parte, pueden intensificar el mal olor y alterar el equilibrio natural de la cavidad oral.
¿Sabías que lo ideal es beber unos 2 L de agua al día?
4. Incorpora cuidados específicos para mantener el aliento fresco
Igual que en el cuidado de la piel elegimos fórmulas específicas según la necesidad —hidratación, sensibilidad, manchas—, en el cuidado oral también existen productos pensados para actuar sobre los factores que favorecen la halitosis.
‘’Los colutorios de uso diario y los sprays bucales pueden ser grandes aliados para completar la higiene oral, especialmente cuando buscamos una sensación de frescor más duradera o necesitamos un gesto práctico fuera de casa’’ recalca Sergi. Su función no es sustituir el cepillado, sino reforzarlo: ayudan a llegar a zonas de difícil acceso, a mantener la boca confortable y a neutralizar los procesos asociados al mal olor.
Bexident Fresh Breath Colutorio

Nuestro aliado para completar la rutina diaria después del cepillado. Su Fórmula Frescor Duradero ayuda a proporcionar un aliento fresco y a mejorar la sensación de sequedad bucal en 24 horas, actuando como un gesto de cuidado específico para quienes buscan controlar el mal aliento de forma constante.
Bexident Fresh Breath Spray

Pensado para llevar siempre contigo y recuperar la sensación de frescor en cualquier momento del día: antes de una reunión, después de comer, durante un viaje o cuando notas que tu boca necesita un extra de confort. También incorpora su Fórmula Frescor Duradero, con un formato práctico y fácil de usar que encaja en el ritmo real del día a día.
Como se despide Sergi, “cuando alguien nos dice que le preocupa su aliento, entendemos que no busca solo frescor: busca sentirse cómodo al hablar, al sonreír y al acercarse a los demás. Por eso, Bexident Fresh Breath es la gama ideal para sentir tu boca limpia, cuidada y confortable”.

Recuerda, el mal aliento no define tu higiene, ni tu seguridad, ni la forma en la que te relacionas con los demás. Es una preocupación común, a veces incómoda, pero también una señal que puedes aprender a entender y cuidar.
Escuchar a tu boca, prestar atención a los pequeños gestos diarios y elegir productos específicos cuando los necesitas puede ayudarte a recuperar algo muy simple, pero muy poderoso: hablar, sonreír y acercarte a los demás con tranquilidad.
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Referencias:
- Roldán, Silvia. Herrera, David. Cuida tus encías, evita el mal aliento. Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) 2-6
Artículo escrito y revisado por:
Belinda es periodista y copywriter creativa. Tras años de experiencia, decidió fusionar sus habilidades de escritura con su amor por el skincare, convirtiéndose en una especialista en la materia. ¿Su imprescindible? Un buen bálsamo de labios.

