La ciencia de las uñas: estructura, fragilidad y cómo fortalecerlas

¿Cuánto sabes sobre tus uñas? uñas frágiles

Hay rituales cotidianos que pasan desapercibidos. Abrir una puerta, escribir un mensaje, atarte los zapatos… y ahí están ellas, siempre presentes: tus uñas. Las miras todos los días, pero rara vez te detienes a pensar qué dicen sobre ti y tu salud, hasta que empiezan a verse frágiles, opacas o quebradizas.

Más allá de lo estético, las uñas cumplen una función esencial de protección y son un reflejo directo de tus hábitos diarios, tu alimentación y tu bienestar general. Cuidarlas no es solo una cuestión de belleza, sino de salud.

En este artículo nos adentramos en el pequeño (pero fascinante) mundo de las uñas: cómo funcionan, por qué se debilitan y qué puedes hacer para mantenerlas fuertes, sanas y bonitas en el día a día.

Lo que esconden tus uñas bajo la superficie

Las uñas están compuestas principalmente por una proteína llamada queratina, también presente en el cabello y en la capa externa de la piel. Esta puede ser dura o blanda, y ambas conviven en la estructura de la uña: una placa de queratina dura rodeada por queratina blanda.

La combinación de queratina y aminoácidos como la cisteína es la responsable de su resistencia. Pero la uña es mucho más que lo que ves a simple vista… ¿qué otras piezas forman este pequeño sistema tan preciso?

Las piezas clave de la uña, una a una

Cada parte de la uña cumple una función específica, como un engranaje perfectamente sincronizado. Para entender por qué tus uñas crecen, se fortalecen o se debilitan, basta con mirarlas de cerca. Observa tus manos: vamos parte por parte.

  • Lámina ungueal: es la parte más visible de tu uña, formada principalmente por queratina dura. Su función es proteger la punta de tus dedos y es la que más te ayuda en las tareas cotidianas gracias a su dureza.
  • Lecho ungueal: es lo que tienes debajo de la uña, donde está adherida. Su función es proporcionar soporte y nutrición, ¡algo esencial para un crecimiento saludable!
  • Cutícula: sella el espacio entre la piel y la uña, actuando como una barrera natural frente a microorganismos y suciedad. Por eso, resistirse a cortarlas es clave para la salud de las uñas. Te contamos más aquí: el secreto para unas cutículas saludables y cuidadas.
  • Matriz ungueal: situada bajo la cutícula, es la raíz de la uña. Produce las células que se transformarán en la lámina ungueal. Su salud es determinante para el crecimiento, la dureza y el aspecto de la uña.
  • Lúnula: es la zona blanquecina con forma de media luna que se aprecia en algunas uñas. Corresponde a la parte visible de la matriz ungueal y su color se debe a que sus células aún no están completamente queratinizadas.

La lúnula suele reflejar el estado de la matriz ungueal. Cambios en su tamaño, forma o color pueden ser señales de una alteración subyacente. Ante cualquier duda, lo más recomendable es consultar con tu dermatólogo de confianza.

¿Sabías que las uñas de tus manos crecen alrededor de 3 mm al mes?

El 20 % de la población tiene las uñas frágiles

Las uñas de las manos crecen, de media, alrededor de 3 milímetros al mes, aunque este ritmo no siempre es constante. Factores como pequeños golpes repetidos, cambios hormonales, problemas vasculares o incluso el estrés pueden ralentizar su crecimiento y afectar a su estructura.

Cuando esto ocurre, la superficie de la uña se vuelve más vulnerable y aparecen signos como descamación, roturas o pérdida de resistencia, lo que conocemos comúnmente como uñas frágiles. Una condición mucho más habitual de lo que imaginas y que suele ser la primera señal de que tus uñas necesitan cuidados específicos.

El 20 % de la población tiene las uñas frágiles

Para que unas uñas se vean sanas y bonitas no basta con que sean duras: también necesitan flexibilidad. El agua y los lípidos naturales son los encargados de aportar esa elasticidad que evita que se quiebren con facilidad. En otras palabras, la clave está en el equilibrio entre resistencia y flexibilidad.

Cuando este equilibrio se rompe, las uñas empiezan a dar señales de alerta. No es algo puntual ni raro: las uñas frágiles afectan aproximadamente al 20 % de la población, especialmente a las mujeres, convirtiéndose en uno de los motivos de consulta más frecuentes relacionados con la salud ungueal.

¿Qué entendemos realmente por uñas frágiles?

Las uñas frágiles —también conocidas como uñas quebradizas— aparecen cuando se altera su consistencia natural. Esto se traduce en una menor resistencia frente a pequeños golpes o agresiones externas, provocando descamación, fisuras o roturas frecuentes.

Este conjunto de signos recibe el nombre de síndrome de la uña frágil. Aunque suele percibirse como un problema estético, lo cierto es que también puede resultar incómodo en el día a día y afectar a la calidad de vida.

¿Por qué se rompen tus uñas?

El síndrome de la uña frágil no tiene una única causa. Puede estar relacionado con una dieta pobre en vitaminas y minerales, el paso del tiempo, la genética, ciertas afecciones dermatológicas o sistémicas, así como con agresiones externas repetidas. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, se puede mejorar con cuidados adecuados y constancia.

El equilibrio perfecto para unas uñas más fuertes

No, no existen remedios mágicos (ni caseros) que curen tus uñas de un día para otro o que impidan que nunca más se rompan. Pero no te desanimes: el secreto está en mimarlas a diario y fortalecerlas para prevenir esa rotura, aunque algunas veces sea inevitable. ¿Cómo? Construyendo buenos hábitos y complementándolos con un fortalecedor de uñas.

Dale un boost a tus uñas con el poder de los nutrientes

Limón, manzana y hierbas frescas sobre una superficie textil clara. Representa nutrición y hábito saludable para fortalecer uñas desde la alimentación, apoyando la estructura ungueal.

La falta de algunas vitaminas (como la B6, B12, C y D), minerales esenciales como el calcio, zinc, hierro, y ciertas proteínas, puede afectar la salud de tus uñas. Por eso, es vital enriquecer tu dieta diaria y llenar tus platos de color, incluyendo vitaminas del grupo B y proteínas.

Escuchar a tu cuerpo (y consultar al especialista)

Primer plano de dedos masajeando uñas y cutículas con movimiento suave. Representa hábito saludable de cuidado de cutícula, estimulación, nutrición y fortalecimiento de la estructura ungueal.

Algunas enfermedades dermatológicas, como la psoriasis, así como alteraciones sistémicas o endocrinas, pueden manifestarse a través de uñas frágiles. Si notas cambios persistentes en su aspecto, lo más recomendable es consultar con tu médico o dermatólogo para identificar la causa y recibir el tratamiento más adecuado.

Tareas del hogar: mejor con guantes

Mujer sonriente se coloca guantes amarillos para proteger sus uñas y manos durante tareas de limpieza. Representa hábito saludable de protección, prevención de quiebre y cuidado de la estructura ungueal.

La exposición continua al agua y a productos químicos agresivos —como detergentes o desinfectantes— deshidrata la uña y debilita su estructura. Un gesto tan sencillo como usar guantes durante la limpieza puede marcar una gran diferencia en la prevención de la fragilidad.

Menos es más en la manicura

Mano sostiene un disco de algodón limpiando suavemente la uña, junto a botellas y pads de cuidado.

Cuidar tus uñas también puede ser un momento de desconexión, pero conviene hacerlo con moderación. Evita los limados excesivos y apuesta por productos no irritantes. Si sueles acudir a un salón de manicura, darles un descanso entre cita y cita ayudará a que se recuperen y se fortalezcan.

Cuando este equilibrio se rompe, las uñas empiezan a dar señales de alerta. No es algo puntual ni raro: las uñas frágiles afectan aproximadamente al 20 % de la población, especialmente a las mujeres, convirtiéndose en uno de los motivos de consulta más frecuentes relacionados con la salud ungueal.

Un aliado extra para fortalecer tus uñas día a día

Cuando hablamos de cuidado de las uñas, hay un paso que puede marcar la diferencia: los fortalecedores de uñas. Este tipo de productos están formulados para proteger, reforzar y mejorar el aspecto de las uñas y las cutículas, ayudándolas a recuperar un acabado natural y saludable, especialmente cuando tienden a romperse o debilitarse con facilidad. Nuestra recomendación:

Primer plano de una mano aplicando el fortalecedor de uñas ISDIN Si-Nails sobre la uña del pulgar. Fortalecedor de uñas con ácido hialurónico y silicio.

Su fórmula combina activos que se encuentran de forma natural en la uña y que actúan de manera complementaria:

  • Silicio orgánico, que contribuye a un crecimiento saludable y resistente.
  • Aceite de lentisco, que ayuda a incrementar la síntesis de queratinas duras que produce un aumento en la durez y grosor de la uña.
  • Ácido hialurónico catiónico, un potente ingrediente con una gran capacidad de penetración que aporta la hidratación necesaria para dar flexibilidad a las uñas.

El resultado: uñas visiblemente más fuertes, cuidadas y con mejor aspecto, sin renunciar a una rutina sencilla.

Ahora conoces cómo están formadas tus uñas, por qué pueden volverse más frágiles y qué hábitos ayudan a cuidarlas en el día a día. Parece que no falta nada… salvo un último gesto: prestarles atención.

Las uñas también hablan de tu salud. Cambios en su color, la aparición de manchas o molestias persistentes pueden ser señales de que algo no va del todo bien. En ese caso, no lo dudes y consulta con tu dermatólogo de confianza. Porque escuchar a tu cuerpo, siempre es una forma de cuidarte.

¿Tienes dudas o comentarios? Escríbenos a consumercare.es@isdin.com indicando el título del artículo en el asunto y te responderemos lo antes posible. ¡Muchas gracias!

Artículo escrito y revisado por:

Senior Copywriter y Periodista en ISDIN

Belinda es periodista y copywriter creativa. Tras años de experiencia, decidió fusionar sus habilidades de escritura con su amor por el skincare, convirtiéndose en una especialista en la materia. ¿Su imprescindible? Un buen bálsamo de labios.