Bites con Ona Carbonell: entre medallas, fogones y una forma consciente de cuidarse

Ona Carbonell en una cocina luminosa, con delantal y rodeada de ingredientes frescos para preparar sus recetas saludables

Durante años, la vida de Ona Carbonell estuvo marcada por el agua, la disciplina y la exigencia del deporte de élite. Después llegaron nuevos retos, entre ellos una cocina que terminaría conquistando en MasterChef Celebrity. Y, mientras todo cambiaba, hubo algo que siguió acompañándola: su manera de entender la alimentación.

De esa relación entre nutrición, deporte, cocina y vida cotidiana nace Bites con Ona Carbonell, una experiencia creada para descubrir una faceta diferente de la campeona olímpica. A través de tres encuentros íntimos, Ona comparte los trucos de nutrición que forman parte de su día a día y tres recetas vinculadas a momentos importantes de su historia. Una de ellas, además, tiene algo de legendario: fue la receta con la que consiguió entrar en MasterChef.

No vamos a revelarte cómo se preparan. Ese es precisamente uno de los secretos que guarda la experiencia. Pero sí podemos contarte todo lo que hay detrás de ellas.

Una historia que empieza en el deporte

Hablar de alimentación con Ona Carbonell significa hablar inevitablemente de deporte.

Durante gran parte de su vida, alimentarse estuvo ligado a una necesidad muy concreta: responder a las exigencias de un cuerpo sometido a entrenamientos intensos. En la natación artística, la aparente ligereza de cada movimiento esconde fuerza, resistencia, precisión y horas de preparación. Ona llegó a competir al máximo nivel internacional y consiguió dos medallas en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, plata en dúo y bronce por equipos.

Lo que se veía desde fuera era la coreografía. Detrás estaban la constancia, el descanso y también la nutrición.

Cuando el cuerpo es una de las principales herramientas de trabajo, aprender a escucharlo deja de ser opcional

Hay que saber cuándo necesita energía, cómo recuperarse y qué hábitos permiten volver a empezar al día siguiente. Durante años, la alimentación formó parte de esa estructura invisible que sostenía cada entrenamiento.

Pero la relación con la comida también evoluciona cuando cambia la vida.

Hoy, para Ona, hablar de nutrición significa hablar de energía, pero también de bienestar. De encontrar opciones que funcionen en un día intenso, de cocinar para la familia, de disfrutar de los ingredientes y de entender que comer de forma consciente no debería convertir cada plato en una lista de reglas.

“Como deportista y madre, la nutrición es fundamental en mi vida. Estas tres recetas me ayudan a sentirme bien, recuperar fuerzas y a disfrutar comiendo de forma consciente”, nos cuenta.

Bites con Ona Carbonell es una invitación a entrar en su cocina y descubrir algunos de los hábitos que ha incorporado a su propia vida.

Cuando la disciplina olímpica entró en una cocina

Preparación de un desayuno saludable con fresas y un bol de avena, yogur, frutos rojos y frutos secos.

A primera vista, una piscina olímpica y las cocinas de MasterChef Celebrity tienen poco que ver. Ona descubrió que no tanto. En 2018 decidió cambiar temporalmente los entrenamientos por un territorio en el que tenía mucho más que aprender. Frente a los fogones volvía a existir presión. Había técnica, tiempos que cumplir, errores que resolver y una necesidad constante de adaptarse cuando algo no salía como estaba previsto.

Su paso por el programa fue una evolución. RTVE recordaría después que comenzó la competición con poca experiencia en cocina y acabó convirtiéndose en la ganadora de MasterChef Celebrity 3, imponiéndose a Paz Vega en el duelo final. Para esa última prueba creó, además, un menú cuyo hilo conductor era el agua, conectando así la cocina con el elemento que había definido buena parte de su carrera deportiva.

De alguna manera, todo volvía al mismo lugar. El deporte le había enseñado disciplina. La cocina le permitió transformar esa disciplina en creatividad.

La receta que abrió la puerta de MasterChef

Todas las historias tienen un primer plato. En la de Ona con MasterChef, hubo una elaboración que terminó teniendo un significado especial: la receta con la que consiguió entrar en el programa. Lo que entonces era una prueba se convertiría después en el comienzo de una experiencia que terminaría llevándola hasta la victoria.

Monitor de grabación que muestra a Ona Carbonell en la cocina durante el rodaje de la experiencia Bites con Ona Carbonell.

Es una de las tres recetas elegidas para Bites con Ona Carbonell, y quizá sea también la que mejor explica por qué cocinar puede significar mucho más que seguir unas instrucciones. Un plato puede guardar el recuerdo de un momento, contar una etapa o convertirse en el inicio de algo que entonces todavía no sabemos adónde nos llevará.

¿Cuál es exactamente? ¿Cómo la prepara? ¿Cuál es el secreto para conseguir el resultado que busca Ona? Eso tendrás que descubrirlo con ella.

Lo que sí podemos adelantarte es que la receta habla de una Ona diferente a la que estábamos acostumbrados a ver en una piscina: curiosa, dispuesta a equivocarse y disfrutando de volver a sentirse aprendiz.

Tres recetas para tres momentos diferentes

Si hay algo que comparten las recetas de BITES con Ona Carbonell, es que están pensadas para formar parte de la vida real.

La primera empieza por la mañana

Primer plano de Ona Carbonell añadiendo copos de avena a un cazo durante la preparación de una receta."

Para Ona, comenzar el día con energía pasa por combinar ingredientes que aporten diferentes tipos de carbohidratos y permitan mantener esa energía durante más tiempo. La propuesta juega, además, con algo fundamental en cualquier cocina doméstica: la posibilidad de adaptarla. Cambiar ingredientes, aprovechar la temporada y convertir una misma base en algo ligeramente diferente cada vez.

La segunda es de Masterchef

Boniato, huevos y aceite de oliva junto a una porción de tarta salada de verduras decorada con brotes frescos

La segunda receta es aquella que marcó el comienzo de su aventura en MasterChef. Un plato que conecta cocina y memoria y que demuestra cómo una elaboración puede acabar formando parte de la biografía de quien la prepara.

La tercera vuelve a acercarla a un territorio familiar: el mar

Ingredientes frescos como albahaca, limón y ajo junto a un plato de bocados dorados sobre salsa verde y crujientes de queso.

Esta vez lo hace desde un lugar completamente distinto. Una receta creativa, con un giro inesperado sobre un plato tradicional y una forma de cocinar que combina juego, sabor y una manera diferente de incorporar determinados ingredientes.

Tres recetas que funcionan por separado, pero que juntas dibujan algo parecido a un retrato.

La deportista.

La cocinera.

Y la mujer que hoy intenta encontrar una forma de cuidarse compatible con el ritmo de la vida cotidiana.

Cuidarse cuando ya no todo gira alrededor de una medalla

Quizá uno de los cambios más interesantes en la relación con el bienestar ocurre cuando dejamos de preguntarnos únicamente qué podemos exigirle al cuerpo y empezamos también a preguntarnos qué necesita.

Durante los años de competición, buena parte de la rutina de Ona estaba orientada hacia objetivos concretos. Entrenar para mejorar. Comer para responder al entrenamiento. Descansar para recuperarse. Volver a empezar.

La vida fuera de la alta competición introduce otro tipo de ritmos.

Hay trabajo. Familia. Días en los que resulta más sencillo organizarse y otros en los que cualquier planificación parece desaparecer. El bienestar deja entonces de depender de una rutina perfecta y empieza a construirse con decisiones mucho más pequeñas.

Preparar un desayuno que nos dé energía.

Encontrar tiempo para movernos.

Cocinar algo que realmente nos apetezca.

Sentarnos a comer sin convertir cada elección en una exigencia.

Y, en ocasiones, compartir esos rituales con quienes tenemos cerca.

Ona Carbonell sonríe mientras sostiene a un bebé en brazos, reflejando su faceta familiar y su vida fuera del deporte.

Entra en la cocina de Ona Carbonell

Hay una parte de la historia que solo puede contarse hasta aquí. Sabemos que hay tres recetas. Que una está pensada para empezar el día con energía. Que otra cambió el rumbo de la historia de Ona con MasterChef. Que la última vuelve a llevarnos, de una forma inesperada, hasta el mar.

Lo que ocurre después pertenece a Bites con Ona Carbonell.

Porque quizá cuidarse no consiste en perseguir constantemente una versión perfecta de nosotros mismos.

A veces empieza de una forma bastante más sencilla.

Con buenos ingredientes, algo de tiempo y las ganas de disfrutar de lo que ocurre alrededor de una mesa.

Cocina saludable con Ona Carbonell está disponible en LOVE ISDIN por 100 puntos. Canjea la experiencia y descubre sus tres recetas, sus trucos de nutrición y las historias que se esconden detrás de cada plato.

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Artículo escrito y revisado por:

Senior Copywriter y Periodista en ISDIN

Belinda es periodista y copywriter creativa. Tras años de experiencia, decidió fusionar sus habilidades de escritura con su amor por el skincare, convirtiéndose en una especialista en la materia. ¿Su imprescindible? Un buen bálsamo de labios.