Hay mares que separan territorios. El Mediterráneo, en cambio, lleva siglos conectando vidas, culturas e ideas. Bajo su superficie habita una biodiversidad extraordinaria y, en sus costas, millones de personas encuentran inspiración, bienestar y hogar.
Para nosotros, como marca nacida en Barcelona, el Mediterráneo también forma parte de nuestra historia. Es una fuente de vida, conocimiento e inspiración que queremos contribuir a preservar. Porque, igual que cuidamos nuestra piel, creemos que también debemos cuidar el entorno que nos rodea.
Por eso, en ISDIN tenemos un objetivo claro: hacer de nuestros productos parte del cambio y seguir avanzando para reducir nuestro impacto ambiental, regenerar la biodiversidad marina y contribuir a proteger y restaurar los hábitats mediterráneos, como laboratorio español B Corp.
Pero proteger el Mediterráneo es un reto compartido. ¿Qué podemos hacer para marcar la diferencia? Sigue leyendo y descubre, junto a varios expertos, algunas de las iniciativas que ya están en marcha y cómo tú también puedes formar parte del cambio.
Un soplo de aire fresco

¿Sabías que nuestros océanos generan más del 50% del oxígeno del planeta? De esta poderosa cifra nace Bluewave Alliance, nuestra iniciativa que dedica todos sus recursos a ayudar a regenerar la salud del mar Mediterráneo.
Bluewave Alliance es una alianza liderada por ISDIN que nació para proteger y regenerar el mar Mediterráneo a través de proyectos reales de conservación marina”, explica Mireia Sánchez, Project Manager de la Bluewave Alliance. “Desde la ciencia, la innovación y la participación ciudadana, trabajamos para devolverle al Mediterráneo la salud y biodiversidad de la que disfrutaba hace 100 años”.
Dentro de esa biodiversidad marina, en el Mediterráneo, se encuentra una de las praderas más antiguas del mundo: Posidonia oceanica. Con Bluewave Alliance, nuestro objetivo es replantarla y recuperarla mediante 2 importantes planes de acción:
1. Proyectos de replantación
El punto de partida crucial es intentar restaurar lo que ya se ha perdido. Nuria Marbà, del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados, nos lo explica: “Los ecosistemas de carbono azul, como las praderas marinas, ayudan a absorber gases de efecto invernadero. Cuando destruimos estos hábitats, no solo dejamos de capturar CO2, sino que también corremos el riesgo de liberar el carbono que han estado almacenando durante años”.
Para contribuir, Bluewave Alliance lidera un emocionante proyecto de replantación junto a científicos, voluntarios y buzos. Juntos, recolectamos plántulas de Posidonia en playas locales y las plantamos en su hábitat natural.

2. Descubre Posidonia
¿Alguna vez habías oído hablar sobre la Posidonia? Lejos de ser un alga, es una planta con raíz, tallo, hojas, frutos y flores, que ha conseguido adaptarse perfectamente a la vida bajo el mar. Como dijo Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, en el Simposio de Bluewave Alliance del año pasado: “Las praderas son muy importantes por su tamaño. Protegen las costas y son increíblemente productivas”.
La mayoría de las personas no son conscientes de esto, lo que refuerza la necesidad de involucrar a nuestras comunidades locales y globales. Pero, ¿cómo podemos lograrlo? Teresa tiene la clave: “Cuando tomamos conciencia, las ideas de conservación comienzan a surgir a nivel local. Después de una primera experiencia como voluntarios, las personas quieren seguir participando. Pero es fundamental hacerlo de manera efectiva. Aquí es donde los científicos apoyan y las organizaciones dirigen”.
Así es cómo puedes ayudar: piensa en lo que te rodea. Aunque la posidonia es una de las praderas más importantes, no es el único hábitat marino que necesita tu apoyo. Consulta fundaciones como Greenpeace España o Goteo, donde podrás descubrir proyectos cerca de ti.

500 toneladas después, seguimos cuidando el Mediterráneo
El Mediterráneo ocupa una pequeña parte del planeta, pero esconde una riqueza extraordinaria: alberga más de 17.000 especies marinas y entre un 20% y un 30% de ellas son endémicas, uno de los índices de endemismo más altos del mundo.
Pero hay otro dato mucho menos inspirador: aunque el Mediterráneo representa alrededor del 1% de las aguas del planeta, concentra aproximadamente el 7% de los microplásticos globales. Una paradoja que convierte a uno de los mares con mayor biodiversidad del mundo en un ecosistema especialmente vulnerable a la contaminación por plásticos.
2023: punto de partida
En 2023 nos marcamos, junto a Gravity Wave, un primer objetivo: retirar 65 toneladas de residuos plásticos del Mediterráneo. Lo conseguimos gracias al trabajo conjunto de pescadores, buzos y comunidades locales.
Después quisimos ir más lejos. En 2024 elevamos el reto hasta las 200 toneladas. Y en 2025 alcanzamos un nuevo hito: ya tenemos 500 toneladas de plástico recuperadas del mar, sus costas y sus puertos junto a Gravity Wave.
500 toneladas son 500.000 kilos de residuos que dejan de formar parte del problema. Y también la demostración de hasta dónde puede llegar un compromiso cuando sigue creciendo año tras año.
De una playa llena de plástico a una idea capaz de transformar el mar

Toda gran iniciativa empieza con una pregunta. En el caso de Gravity Wave, surgió después de un viaje al sudeste asiático. Julen Rodríguez recuerda cómo su hermana encontró playas cubiertas de residuos y cómo aquella imagen les llevó a plantearse: ¿y si quienes mejor conocen el mar pudieran formar parte de la solución?
Así nació la idea de colaborar con pescadores locales para recuperar plásticos y redes de pesca. Pero pronto apareció un segundo reto: retirar los residuos del mar no era suficiente. Había que evitar que terminaran convirtiéndose de nuevo en un problema.
Ahí es donde nuestra colaboración cobra todavía más sentido. Junto a Gravity Wave, contribuimos no solo a recuperar plástico del Mediterráneo, sino también a darle una segunda vida. Las redes de pesca recogidas se reciclan y transforman en nuevos materiales que pueden utilizarse para crear mobiliario, elementos decorativos y otros productos duraderos.
Así es cómo puedes ayudar: ¡da rienda suelta a tu imaginación! En lugar de tirar las botellas de plástico al contenedor de reciclaje, saca tu lado creativo y reutilízalas. Una tarde de manualidades con los peques es perfecta para ello.
2026: actuar antes de que el plástico llegue al mar

Este año damos un paso más en nuestro compromiso con el Mediterráneo: actuar antes de que los residuos lleguen al mar. ¿El lugar? El río Nilo. Una de las principales vías de entrada de plástico al Mediterráneo y un punto clave para intervenir en el problema desde su origen. Se estima que alrededor del 35% de la contaminación por plástico que llega al Mediterráneo a través de Egipto está relacionada con el Nilo.
Por eso, este año ponemos en marcha junto a Gravity Wave el Proyecto Nilo, una iniciativa con un objetivo muy concreto: retirar 80.000 kg de plástico del río durante 2026 y evitar que terminen llegando al Mediterráneo.
Pero el proyecto va mucho más allá de recoger residuos. La iniciativa trabaja junto a pescadores y comunidades locales, implicándolos en la recuperación, clasificación y gestión del plástico y contribuyendo a construir soluciones que puedan mantenerse en el tiempo.
Además, del 3 al 6 de noviembre, un equipo de ISDIN viajará hasta el Nilo para participar en una expedición medioambiental junto a Gravity Wave y conocer de primera mano el trabajo que se está realizando sobre el terreno.
Restamos plástico, sumamos esperanza

Proteger el Mediterráneo también empieza en los pequeños gestos del día a día. Y sí: tu rutina de skincare también puede formar parte del cambio. Hay muchas formas de consumir de manera más consciente sin renunciar al cuidado de tu piel:
- Prueba, luego compra. Ya sea con el producto de una amiga, con una muestra o con el tester de tienda. Si estás pensando en añadir un nuevo aliado a tu rutina, probarlo ayuda a reducir el desperdicio de productos, recursos y, por supuesto, tu presupuesto.
- Elige productos con eco-refill disponibles. Aunque nos queda un largo camino por recorrer, en ISDIN apostamos por reducir nuestro impacto ambiental con productos con recarga y envases ecodiseñados. Al comprar una recarga de tus productos favoritos, ayudas a minimizar tu impacto ambiental.
- Usa la regla de las 3 erres: reutilizar, reducir, reciclar. A veces, reciclar es más que tirar el envase en el contenedor correspondiente. Asegúrate de que esté limpio, vacío y seco para que pueda ser reutilizado. ¿Otra idea? Reutiliza el envase para otra cosa: el envase vacío de tu crema favorita podría ser el lugar perfecto para guardar gomas y horquillas.
El viaje continúa

Desde las primeras toneladas recuperadas del Mediterráneo hasta el nuevo reto de actuar en el Nilo, hemos aprendido algo importante: ningún gesto transforma el planeta por sí solo, pero cada gesto puede formar parte de algo mucho más grande.
Quedan mares por proteger, residuos que evitar y nuevas formas de hacer las cosas mejor. Y queremos seguir avanzando en ese camino junto a quienes comparten nuestra manera de entender el cuidado.
Porque cuidar nuestra piel y cuidar el planeta tienen algo en común: los resultados se construyen paso a paso, con constancia y pensando en el futuro.
Como recuerda Juan Naya, CEO de ISDIN: “Ahora es el momento de actuar. Es hora de escuchar tanto a los científicos como a los soñadores. Atrevámonos a soñar, juntos”.
Restamos plástico. Sumamos esperanza. Y seguimos cuidando el mar que nos inspira.
Artículo escrito y revisado por:
Belinda es periodista y copywriter creativa. Tras años de experiencia, decidió fusionar sus habilidades de escritura con su amor por el skincare, convirtiéndose en una especialista en la materia. ¿Su imprescindible? Un buen bálsamo de labios.

