Consejos para tomar el sol en verano

Con el buen tiempo nos apetece ir a la playa a tomar el sol y refrescarnos con un baño pero, ¿cómo hacerlo de manera segura? Desde ISDIN te damos algunos tips para tomar el sol en verano que no te puedes saltar. ¡Toma nota!

Mejores horas para tomar el sol

El sol nos aporta muchos beneficios, pero si queremos evitar complicaciones a largo plazo en la piel, debemos limitar el tiempo de exposición. Lo ideal es disfrutar de él en horas donde los rayos solares tengan menos fuerza, es decir, a primera hora de la mañana o al final de la tarde. ¿Quieres un truco? Fíjate en tu sombra. La clave para saber si es una hora óptima ¡es que sea más larga que tú! 

Es importante evitar la exposición solar especialmente entre las 12 h y las 16 h, ya que durante este período de tiempo los rayos solares tienen una incidencia más directa sobre la Tierra. Piensa que, además de ser perjudicial para tu piel, también puede suponer un peligro para tu salud y llegar a provocarte dolor de cabeza, mareos o hasta una insolación. 

¿Cuánto tiempo tomar el sol?

Una piel bronceada puede ser muy bonita, pero pasar demasiado tiempo bajo el sol hará que envejezca mucho más rápido, que es lo que llamamos fotoenvejecimiento.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 20 minutos al día es suficiente para absorber unos niveles adecuados de vitamina D. No obstante, el tiempo depende de diferentes factores como la estación del año, hora del día y edad y fototipo.

Si quieres broncear tu piel de manera segura, utiliza siempre fotoprotectores que protejan tu piel pero aceleren el bronceado natural, como por ejemplo HydroOil. Este fotoprotector bifásico de doble acción ayuda a acelerar el proceso de bronceado gracias a su fórmula en Pro-Melanin Technology, que potencia en un 43% el bronceado natural de la piel.

¿Proteger y detoxificar tu piel? El fotoprotección HydroLotion protege tu piel del sol con un factor SPF 50 y la revitaliza gracias al compuesto de origen natural Chlorella Maris. Gracias a su alto poder antioxidante evita la destrucción de colágeno, elastina  y protege la membrana mitocondrial.

Utiliza un buen protector solar

La calidad del protector solar es muy importante. Utiliza siempre productos que cuenten con evidencias científicas y estén testados dermatológicamente. También, elige protectores solares que contengan antioxidantes para proteger también la piel del daño oxidativo causado por la radiación solar.

La clave está en escoger la textura que más te guste para que te apetezca ponértelo (y reaplicártelo cada dos horas). 

¡Y recuerda no utilizar los fotoprotectores del año anterior! Es posible que hayan perdido su eficacia al haber estado en condiciones de conservación inadecuadas y podemos correr el riesgo de quemarnos.

Escoge un protector solar según tu necesidad

La elección del protector solar se debe hacer en función de tus necesidades específicas y zona del cuerpo. Si tienes un fototipo alto (de piel oscura) puedes estar correctamente protegida con un SFP 30 pero, aunque el riesgo de quemaduras sea menor, puedes tener más tendencia a la aparición de manchas. Si tu fototipo es claro, con mayor tendencia a quemaduras o aparición de manchas y lesiones cancerosas, entonces deberás usar una protección más alta SPF 50 o SPF 50+.

Si tienes un problema en la piel, debes pedir consejo a tu dermatólogo acerca de cuál es el fotoprotector más adecuado para ti. Por ejemplo, si tienes alergia solar o queratosis actínica, será mejor usar un fotoprotector específico para ello.

El protector también debe ser el adecuado para cada parte de tu cuerpo. Al fotoproteger la cara siempre se deben escoger texturas más ligeras como la de Fusion Water, mientras que en el caso de las cremas corporales puedes elegir entre diferentes texturas (crema, loción, spray…). 
Si lo que quieres es protegerte del sol y mantener un efecto buena cara, te recomendamos el fotoprotector con color Fusion Water Color. Ahora, ¡disponible en 3 tonos que se adaptan a tu piel!

Aplícate el protector solar correctamente

¿Sabes si te estás aplicando la cantidad correcta de fotoprotector? Los estudios científicos indican que, en general, solo se emplea ¼ de la cantidad de fotoprotector necesaria para garantizar su eficacia Es por ello que debes aplicar el fotoprotector  de manera generosa y uniforme sobre la piel seca (o mojada si se trata de un protector wet skin). 

Extender bien los productos es  especialmente importante en los protectores en formato spray, como ISDIN Transparent Spray o Lotion Spray. Hay que aplicar la cantidad indicada en el envase y extenderla por toda la superficie expuesta al sol. 

Recuerda también que debes aplicarte el protector solar media hora antes de tomar el sol y reaplicarlo cada 2 h, así como después de bañarte, sudar o secarte con la toalla.

Protege las partes más sensibles de tu cuerpo

Aunque debes proteger todo tu cuerpo, hay zonas sensibles que necesitan un poquito más de cariño, como la cara, el cuello y el escote. Otras zonas muy importantes son  los hombros y las manos, pero también las orejas y el empeine de los pies.

Son zonas a las que no solemos dar mucha importancia y nos olvidamos de proteger, a pesar de ser zonas que sufren mucho más la radiación solar directa.

¿Está nublado? También hay que fotoprotegerse

Las nubes no son excusa para no protegerse. Si vas a la playa o a la calle en un día nublado, también deberás aplicarte el fotoprotector correctamente.

Piensa que las nubes dejan pasar más del 80% de la radiación solar, con lo que puedes quemarte igual en un día nublado.
Para saber cuál es el riesgo de quemaduras, puedes consultar el índice UV de tu ciudad, que es un indicador de la intensidad de la radiación ultravioleta en la Tierra.

Hidrátate bien y a menudo

Una buena hidratación es clave para llevar una vida saludable, pero en los días en los que tomamos el sol se convierte en algo esencial y muy importante, ya que el sol provoca una deshidratación progresiva en nuestro organismo que se intensifica cuando estamos bajo sus rayos.

Bebe agua abundantemente durante todo el tiempo que estés bajo el sol, de manera espaciada y a pequeños sorbos. Beber agua te ayudará a evitar un golpe de calor, mareos e insolaciones. Puedes alternarla con limonada o zumos, aunque siempre debes tener agua a mano. Además, ¡te ayudará a refrescarte!

Controla tus manchas

El sol del verano puede hacer que tus manchas y lunares cambien, por lo que debes llevar un autocontrol de las manchas y lunares de tu cuerpo. No tienes que contar todas tus pecas, pero sí es importante controlar el número y tamaño de los lunares que tienes, sobre todo para poder detectar cambios y posibles melanomas. La técnica del “ABCDE” te será útil para ver qué cosas debes tener en cuenta al mirar tus lunares. 

Por eso, si tienes manchas o lunares y te vas a exponer al sol, un extra de protección no está de más: para prevenir manchas elige Spot Prevent; para corregir manchas, Active Unify Color.

Si ves alguna irregularidad o algún cambio en el color, la forma o el tamaño de tus manchas o lunares, consulta con tu especialista lo antes posible.

Cuida tu piel al volver a casa

Al volver de la playa, tu piel estará deteriorada por el aire, la sal del mar o el cloro de la piscina. Dale un respiro dándote una ducha sin jabones fuertes y aplicando después una crema hidratante que la nutra, alivie y refresque después de la exposición solar.

También puedes aplicarte un after sun como ISDIN After Sun Lotion, que calmará e hidratará tu piel irritada por el sol mientras evita su descamación y prolonga el bronceado gracias a su contenido en Pantenol, Mentol y Camomila.

En cualquier caso, ¡nunca tomes el sol sin protección! Algunas cosas que puedes hacer para evitar quemaduras son:

  • Usar gafas de sol con protección ante los rayos UV
  • Usar sombrero o gorra (sobre todo en personas con calvicie)
  • Proteger tus labios con protectores solares labiales
  • Taparte con una sombrilla

¿Tienes dudas o comentarios? Escríbenos a consumercare.es@isdin.com indicando el título del artículo en el asunto y te responderemos lo antes posible. ¡Muchas gracias!