Cómo cuidar la piel del rostro según tu tipo de piel

Lo sabemos: a veces el tiempo pasa más rápido de lo que nos gustaría y tenemos tantas cosas que hacer que no nos prestamos la suficiente atención a nosotros mismos. ¡Error! Mimarnos es tan importante como cualquier otra cosa de nuestra apretada agenda y un paso importantísimo en nuestra rutina diaria que no debemos olvidar es limpiar y cuidar la piel del rostro.

Y es que, a lo largo del día nuestra piel está expuesta a diferentes agentes externos que la debilitan y contaminan. Aunque cueste, esos diez minutos que te separan de la cama son vitales para mantener el rostro hidratado y en perfecto estado.

Pero ni todas las pieles son iguales, ni todas exigen los mismos cuidados. Por eso, desde ISDIN te damos algunos consejos para limpiar y cuidar el rostro en función de tu tipo de piel. ¡Presta atención!

Cómo cuidar la piel sensible

Entendemos por piel sensible aquella que reacciona de forma exagerada a ciertos estímulos que no afectarían, por norma general, a otro tipo de pieles. En caso de que notes con bastante frecuencia sensación de tirantez, picor o rojez, es muy probable que tengas una piel sensible. 

Dentro de tu rutina facial, es importante que escojas productos con formulaciones sencillas que te ayuden a evitar ese discomfort en la piel. Essential Cleansing, por ejemplo, es un aceite limpiador facial en aceite muy suave apto para todo tipo de pieles. Al convertirse en una emulsión al contacto con el agua, limpia en profundidad, desmaquilla e hidrata, dejando la piel suave y luminosa.

Pon mucha atención también cuando se acerquen épocas de frío. Este tipo de clima puede debilitar la barrera protectora de la piel, haciendo que la piel del rostro se vuelva aún más sensible. En este sentido, es vital que priorices productos que te ayuden a mantener la hidratación de la piel hasta el final del día, como Hyaluronic Moisture, la nueva gama de hidratación diaria de Isdinceutics.

Y con las épocas de calor ocurre lo mismo. La exposición al sol prolongada puede afectar a la salud de tu piel. En ambos casos (invierno o verano), es muy importante utilizar fotoprotectores que te protejan de la radiación solar. ¡Fusion Water será tu gran aliado!

Cómo cuidar la piel seca

La descamación y sensación de tirantez son dos características de la piel seca. Este tipo de piel está relacionada con una producción baja de lípidos de las glándulas sebáceas, que son las que sirven para lubricar la piel y mantenerla protegida ante la pérdida de agua.

Este tipo de pieles tienden a presentar signos de envejecimiento de forma prematura, así que puede resultarte muy útil emplear un sérum que se complemente con tu crema hidratante, como Hyaluronic Concentrate. En combinación con Hyaluronic Moisture, contribuirán notablemente a mantener el rostro hidratado y recuperar la suavidad y elasticidad de la piel, tanto si tienes la piel seca como muy seca.

Cómo cuidar la piel grasa

Tal y como su nombre indica, la piel grasa es aquella que se caracteriza por producir un exceso de sebo en la piel. Al contrario que ocurre con las pieles secas, en este caso las glándulas sebáceas producen más lípidos de los necesarios, y este sebo provoca un exceso de brillo en la piel que obstruye los poros, impidiendo la entrada de oxígeno y alterando el equilibrio de la flora natural de la piel.

En este caso, los productos específicos para pieles grasas serán tu salvavidas. Este tipo de productos suelen llevar en su composición seborreguladores, que contribuyen a regular el exceso de grasa y reducir la aparición de esos indeseados granitos.

Lo ideal es utilizar cremas ligeras como Acniben, cuya combinación de ingredientes ayudan a reducir imperfecciones, matificar y recuperar el equilibrio de la piel.

Otra opción perfecta con la que fotoprotegerás tu piel es utilizar Fusion Water gracias a que es oil control, lo que significa que controla la producción de sebo desde la primera aplicación.

Cómo cuidar la piel mixta

Si bien la piel grasa provoca un exceso de brillo por todo el rostro, la piel mixta suele concentrar ese exceso de grasa en la zona T (frente, nariz y barbilla), manteniendo con cierta sequedad el resto de zonas.

Este tipo de piel es uno de los más comunes y también uno de los que presenta más dificultades a la hora de tratarlo por el desequilibrio que genera. Hay quien pone el foco en tratar la sequedad, olvidándose de la zona T, y quien se centra en la zona grasa, dejando a un lado el resto.

Lo ideal es utilizar distintos productos que te permitan tratar las diferentes zonas del rostro: apuesta por productos específicos para la zona de la frente, nariz y mejillas, y utiliza cremas especialmente hidratantes en el contorno de los ojos, labios y mejillas.

Aunque, ¿quieres saber el verdadero secreto en el cuidado del rostro, sea cual sea tu tipo de piel? ¡La constancia y la fotoprotección! De nada te servirá cuidar la piel únicamente cuando sientas que su aspecto no es bueno. La prevención es clave y, la constancia, aún más. Recuerda usar un fotoprotector como Fusion Water todos los días para garantizar una alta protección frente a la radiación UVB y UVA. 

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