5 consejos para una sonrisa saludable y atractiva

No hay nada que ilumine más el rostro que una sonrisa saludable y atractiva. Además de ser una tarjeta de presentación excelente, una boca sana mejora la autoestima, ya que poder reírse libremente y sin complejos es esencial para nuestro bienestar.

En este sentido, el color de los dientes es fundamental, ya que tenerlos de un tono claro da un aspecto sano y juvenil. Por suerte, puedes mejorar el color natural de tus dientes haciendo algunos cambios sencillos en tu estilo de vida.

Antes de empezar, es importante aclarar que el color de los dientes puede estar determinado genéticamente pero los factores externos pueden hacer que el tono cambie o se apague, debido a la acumulación de sustancias en el esmalte dental . ¡Sigue leyendo para aprender más sobre esta diferencia tan importante!

Aquí tienes 5 consejos para una sonrisa radiante:

Encuentra la belleza en lo natural

Seguro que tú también has visto —sobre todo en las redes sociales, el cine o la televisión— esos dientes de un blanco muy intenso que parecen haberse convertido en el referente al que deberíamos aspirar. Sin embargo, esas sonrisas tan blancas a veces son consecuencia de procesos muy invasivos que no siempre son sinónimo de salud.

Recuerda que el color natural de tus dientes es precioso y encaja a la perfección con todo lo demás que te hace ser tú, como tu tono de cabello, ojos o piel. Tu objetivo debería ser preservar esa belleza natural y el aspecto saludable de tus dientes, no alterarla por completo para darle una apariencia artificial.

Evita los alimentos que tiñan el esmalte

Si eres de los que siempre tienen una taza de café o de té negro cerca, probablemente ya estés familiarizado con el efecto que tienen estas sustancias sobre el color del esmalte.

Pero, ¿por qué hay algunos alimentos que manchan más los dientes? Los alimentos de color oscuro contienen taninos y una alta concentración de agentes cromógenos que se adhieren fácilmente al esmalte, sobre todo si no se tiene una higiene dental adecuada. Por otro lado, el consumo de alimentos muy ácidos, además, daña el esmalte y lo hace más susceptible a la acumulación de sustancias que acabarán provocando la alteración del color dental.

Así, hay algunos alimentos que no se deberían consumir con excesiva frecuencia si quieres mantener el blanco natural de tus dientes, como el café, el té negro y rojo, el vino tinto, las bebidas carbonatadas, los frutos del bosque o el vinagre balsámico, entre otros.

Deja de fumar

Si fumas y necesitas una razón más para dejarlo de una vez por todas, aquí la tienes: el tabaco produce una coloración superficial sobre los dientes que oscurece rápidamente el esmalte. Aunque dichas manchas sean reversibles, es importante eliminar la nicotina y el alquitrán de los dientes; de lo contrario, podrán penetrar en el “interior”  de los dientes y producir un cambio permanente de coloración.

Además, aparte de por factores puramente estéticos, hay más motivos por los que alejarse del tabaco: la nicotina del tabaco favorece la aparición de sarro y el desarrollo de infecciones de encías, lo cual puede derivar en serios problemas de salud bucodental, ya que aumenta el riesgo de desarrollar cáncer en la cavidad oral.

¡Y no nos olvidemos del mal aliento que puede provocar y su impacto en la autoestima!

Ve al dentista con frecuencia

Además de para cuidar la salud bucodental en general, es importante que vayas al dentista frecuentemente si quieres una sonrisa saludable y atractiva. La alteración del color del esmalte es un proceso natural que se suele presentar con el paso del tiempo y no tiene por qué indicar que haya un problema de salud, pero esto solo lo podrá determinar un odontólogo.

Además, el dentista es el único que te podrá decir si ese tono amarillento es reversible o no. La genética de una persona, la toma de medicamentos o la incorporación de pigmentos a la dentina y al esmalte por varias razones puede hacer que el diente adquiera un color permanente irreversible.

Por otro lado, la acumulación de diferentes sustancias sobre el esmalte —ya sea por el consumo de determinados alimentos o por una higiene inadecuada— produce cambios en el color de los dientes que sí se pueden revertir. En este caso, el esmalte podrá aclararse algunos tonos con una buena higiene bucodental y los productos adecuados, así como con la aplicación de tratamientos profesionales en una clínica dental.

Cepíllate los dientes con un producto blanqueante

Para una buena salud bucodental, es esencial cepillarse los dientes después de cada comida. Una manera excelente de aprovechar este paso para mantener el color natural de tus dientes es utilizar un dentífrico blanqueante.

Una opción excelente es el dentífrico Bexident® Blanqueante, con efectos blanqueantes y antimanchas desde el séptimo día de uso. Protege y fortalece el esmalte dental, gracias a su acción remineralizante. Además, su triple acción antiplaca ayuda a evitar el acúmulo de sarro, que puede alterar el color dental.

Además de utilizar hilo dental con frecuencia —que ayuda a eliminar la placa bacteriana de las zonas de más difícil acceso—, puedes enjuagarte con un colutorio blanqueante después del cepillado para una higiene bucal todavía más completa, pues potenciará el efecto de la pasta dentífrica.

Al seguir estas pautas sencillas de manera constante, no solo tendrás los dientes más blancos y una sonrisa más bonita, sino que estarás cuidando tu dentadura… ¡y podrás seguir riéndote sin complejos!

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