Entre un pH 5 y un pH 10 no hay solo una cifra distinta: hay una piel que funciona y otra que lucha. Una piel que se siente en calma o en conflicto, que se defiende sola o empieza a enviar señales de auxilio.
Entre un pH 5 y un pH 10 no hay solo una cifra distinta: hay una piel que funciona y otra que lucha. Una piel que se siente en calma o en conflicto, que se defiende sola o empieza a enviar señales de auxilio.