¿Cuáles son las causas de la caída del cabello?

Llega el otoño y con él, la preocupación por la caída del cabello aumenta. ¿Te notas menos cantidad de pelo? ¿Encuentras más cabellos de lo habitual en el cepillo o la almohada? A medida que envejecemos es normal que perdamos densidad o nos caiga más cabello. De hecho, según la Academia Española de Dermatología y Venereología, cada día perdemos entre 50 y 100 cabellos. Es un proceso natural y forma parte de nuestra vida, pero cuando ocurre de repente o nos cae más cabello de lo habitual, puede empezar a preocuparnos y acabar afectando nuestra autoestima. 

La caída del cabello afecta tanto a hombres como a mujeres y hay muchas razones por las que ocurre. Te contamos cuáles son las 7 causas de la caída del cabello más comunes.

La genética

Algunas personas tienen más predisposición genética a la alopecia (pérdida del cabello). La causa más frecuente de este tipo de alopecia es la alopecia androgénica (AGA), conocida por calvicie común. Afecta al 45% de los hombres (hasta un 80% a los 70 años) y hasta el 10% de las mujeres de la población general. Si en tu familia hay casos de alopecia, es probable que también te afecte.

Comúnmente se ha pensado que el ‘gen de la calvicie’ se hereda de la madre, pero no es así. Los casos de caída del cabello tanto por vía materna como paterna pueden aumentar las probabilidades de presentar alopecia.

Los cambios hormonales

Las hormonas tienen un papel importante en el ciclo de crecimiento del cabello y se consideran una de las principales causas de la caída del cabello tanto en hombres como en mujeres. Las hormonas implicadas en la caída del cabello son principalmente los andrógenos como  la dihidrotestosterona (metabolito más activo de la testosterona) y también los estrógenos y la hormona tiroidea. Un cambio en los niveles hormonales o la interrupción de los ciclos hormonales del cuerpo puede desencadenar alopecia. De hecho, algunas mujeres pueden notar un aumento en la caída del cabello durante la menopausia, por el cambio en la producción hormonal, y durante el embarazo, cuando los niveles de estrógeno aumentan.

Aunque la testosterona en la sangre es hasta 10 veces mayor en los hombres que en las mujeres, es la dihidrotestosterona la que actúa directamente a nivel del cabello (de hecho, es más potente que la testosterona). Esta hormona hace que poco a poco los cabellos se vayan atrofiando y recibiendo menos nutrientes, haciendo que el cabello nazca cada vez más débil y finalmente deje de crecer.

La época del año

Suele haber un aumento de la caída del cabello en dos épocas del año principalmente,  durante otoño y en primavera. La caída del cabello tiene un ciclo estacional y durante estas épocas el pelo pasa a la fase de caída más rápido. Es una etapa de recambio o renovación del cabello, por lo tanto es transitoria y reversible.

Los factores ambientales y el estilo de vida

Los factores ambientales a los que estamos expuestos a diario y nuestro estilo de vida también pueden afectar nuestro cabello. Tener unos hábitos saludables: no fumar, evitar el consumo de alcohol, seguir una dieta equilibrada y evitar la exposición solar te ayudará a mantener el cabello con un aspecto bonito y saludable.

No obstante, hay algunos hábitos y factores externos que son más difíciles de controlar, por eso es importante que acudas a tu dermatólogo si estás notando una caída del cabello excesiva. Te ayudará a encontrar el desencadenante y te informará sobre cómo parar la caída del cabello en tu caso concreto. Algunos de los desencadenantes más comunes son:

El estrés

El estrés físico, como un trauma quirúrgico, puede aumentar la caída del cabello incluso meses después de haberlo sufrido. No obstante, la pérdida de cabello no solamente se relaciona con el estrés físico, ¿alguna vez has notado que tu cabello cae más después de haber estado angustiado o preocupado durante un largo período de tiempo? El estrés psicológico también está relacionado con la alopecia.

La polución

La polución afecta el estado de la piel y se relaciona con el envejecimiento prematuro, pero ¿sabías que también puede afectar al cabello? La polución provoca un aumento de los radicales libres en nuestro cuerpo y desencadena un proceso llamado estrés oxidativo. Cuando esto ocurre, nuestras defensas antioxidantes no son suficientes  para  combatir el efecto de los radicales libres y estos pueden dañar las membranas celulares, los lípidos (grasas), las proteínas y el ADN. Este proceso puede contribuir a la caída del cabello.

La alimentación

La frase “somos lo que comemos” cobra mucho sentido cuando hablamos del cabello. La alimentación y la caída del cabello han estado siempre conectados. Los estudios demuestran que las carencias nutricionales y la pérdida repentina de peso pueden afectar tanto al crecimiento de nuevo cabello como a su estructura. Por lo que si no obtienes las vitaminas y minerales que tu cuerpo necesita, tu cabello puede verse afectado.

La falta de hierro, zinc, y vitaminas puede contribuir a la caída cabello. Sigue una dieta equilibrada y variada y favorecerás el aspecto y la densidad de tu pelo. Existen complementos alimenticios que ayudan a aportar un extra de vitaminas y minerales para fortalecer el cabello y las uñas.

Algunos medicamentos

Hay diversas enfermedades que pueden estar relacionadas con la pérdida del cabello: el síndrome del ovario poliquístico (PCOS), afecciones de la piel como la psoriasis y la dermatitis seborreica, enfermedades autoinmunes como el lupus o infecciones fúngicas en el cuero cabelludo. La caída del cabello también puede asociarse a la toma de algunos medicamentos, aunque en estos casos la caída suele ser temporal y reversible. Para más información y consejos sobre la pérdida de cabello, consulta con tu dermatólogo para que pueda detectar a qué se debe la caída del cabello en tu caso.

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Academia Española de Dermatología y Venereología  (https://aedv.es/una-solucion-adaptada-a-cada-tipo-de-alopecia/)
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